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PROPOSITOS DE AÑO NUEVO QUE NUNCA CUMPLIMOS (PARTE 3)

Hacer las paces con familiares o amigos

Esto ocurre con frecuencia. Durante algún punto del año, se pelean con sus papás, hermanos, tíos, amigos, pareja y etcétera; se sienten muy mal y quieren hacer las paces, pero son demasiado orgullosos para pedir perdón.

¿Qué es lo que hacen? Sencillo, lo dejan como un propósito para el año que está por venir. Luego llega la gran fiesta, tienen a esa persona de frente y a la mera hora, se rajan como los peores.

Salir de viaje

Siempre han soñado con poder salir del país y así conocer todo lo que conforma este vasto planeta, sin embargo, siempre hay detallitos que les impiden hacerlo. Todo el mundo dice, “Este año voy a irme de viaje para conocer (inserte aquí el país que quieren visitar), y a lo mejor, hasta me ligo a alguien de por ahí”, pero jamás ahorran para cumplir dicho propósito.

Después viene la decepción y el conformismo, que siempre los orilla a conformarse con ir a ver a sus familiares que viven en Estado de México o algo de ese estilo.

Hacer más deporte

Ok, supongamos que no necesitan perder peso, pero aún así quieren verse o sentirse diferentes. Llega el 31 de diciembre y ya están pensando en una rutina que dejaría a Rocky Balboa como todo un amateur, se acuestan y siguen balbuceando que se convertirán en todos unos atletas; luego pasan los días y aún siguen sin ser capaces de hacer una sola abdominal.

La gente normalmente piensa que no está hecha para hacer ejercicio, pero el secreto de averiguarlo es hacer el intento. Y no hablamos de ir al parque o al gym durante dos o tres días, sino de convertir al ejercicio en un pasatiempo. Se sorprenderían de saber los progresos que se pueden lograr si no sólo dejan la actividad física como un propósito de Año Nuevo.

*SOPITAS

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