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No, la culpa no es de los videojuegos sino de cómo mal cuidamos a los niños.

Dejemos de evadir la responsabilidad que nos toca como padres, como sociedad y como gobierno, es urgente que pongamos atención a las emociones de nuestros niños  .

El día de hoy lamentablemente un niño de sexto de primaria abrió fuego contra sus compañeros y maestros de escuela. Él y una maestra perdieron la vida y ante el horror y la tristeza del mundo entero, se dijo que había sido influenciado por un videojuego. Pero   no, la culpa no es de los videojuegos sino de cómo mal cuidamos a   los niños.

Si bien, este no es el único caso de su tipo y en otras regiones del mundo se dan con más frecuencia, resulta demasiado fácil repartir culpas en lugar de   asumir la responsabilidad que nos toca.  Es verdad, quizá nosotros no éramos amigos, conocidos o familiares de ese niño, pero ¿qué estamos haciendo para que eso no ocurra en nuestro círculo cercano?

 

La lista de factores es infinita, pero podemos empezar por lo que sí podemos hacer,   cuidar a nuestros seres queridos, dedicarles tiempo de calidad, escucharles y sobretodo tratarles con respeto. Muchas veces asumimos que por ser   niños   no entienden del mundo, no saben expresarse y les imponemos muchas cosas, no es así.

LOS NIÑOS ENTIENDEN MÁS DE LO QUE CREEEMOS

Un niño es una persona, quizá pequeña de tamaño pero grande de ideas y entiende y siente igual que nosotros en un nivel distinto. Cualquier psicólogo dirá que antes de apuntar al entorno de ese niño lo importante era conocer su corazón. ¿Alguien lo escuchó? ¿Alguien notó cambios en su conducta? ¿Cómo pudo tener acceso a un arma con tanta facilidad?

Reportes del incidente indican que el niño había perdido a su madre, que vivía con su abuelo y que este se encontraba de viaje, entonces ¿quién lo cuidadaba? ¿y su papá? ¿sufrió algún maltrato en la escuela?

Tampoco se trata de crear niños de papel que no toleren los cambios en la vida, pero sí de tener una relación mucho más cercana con los niños en nuestro entorno, con ofrecerles un ambiente seguro donde sepan que su integridad física y sus emociones son respetadas, escuchadas y valoradas.

Hoy en día los videojuegos son un gusto tan común como las películas, los libros, las series y en el caso de los niños que juegan alguno de ellos, siempre habrá un adulto que los compra y que les permite usarlos, los videojuegos no son niñeros de nuestros hijos, tampoco amigos y mucho menos familia, incluso no son dueños de su tiempo, siempre podemos limitarlos.

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA CUIDAR MEJOR A NUESTROS NIÑOS?

Si tú has comprado un videojuego para tus hijos ¿has notado que sea de acuerdo a su edad o solo lo pagaste sin revisar? No importa si quien lo vende no te dice de qué trata o a qué va a exponerse el jugador, es tu labor investigarlo, es una forma de proteger a tus hijos.

Quizá conoces a niños que pasan mucho tiempo frente a una consola de videojuegos, un televisor, la pantalla de una tableta o de un celular, ¿sabes qué es lo que están viendo o es un descanso para que el niño no te moleste o te demande atención? ¿qué alternativas tiene ese niño para hacer otro tipo de actividades que contribuyan a su desarrollo y su bienestar? 

CLEMENCIA ECHEVERRI
ARTISTA PLASTICA
OBRA JUEGOS DE HERENCIA
GALERIA ALONSO GARCES
BOGOTA, MARZO 31 DE 2011
FOTO LEON DARIO PELAEZ/ SEMANA

Como familia y como sociedad podemos hacer mucho para cuidar a nuestros niños, es vital que optemos por lo que vale la pena, no lo fácil con malos resultados. Informarnos de todo aquello a lo que se exponen, hablarlo con ellos y escucharlos, preguntarles por su día, por cómo se sienten, la escuela, los amigos.

La culpa no es de los videojuegos, es de los adultos que no les damos el suficiente amor, la suficiente atención y el suficiente respeto que todo ser humano merece.

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