Compartir

Negro panorama en México para niños: sufren males de adultos.

3 de cada 10 adolescentes que se reciben en los hospitales del País tienen sobrepeso y obesidad.

Los niños de hoy están predispuestos desde antes de nacer a padecer las enfermedades de los adultos. Los padecimientos que sus padres adquirieron hasta la edad adulta o que sus abuelos comenzaron a sufrir en la vejez como la diabetes, obesidad, hipertensión, cáncer, problemas de corazón, los aquejan.

La situación se va al extremo de que si no se toman medidas a tiempo, los niños pueden llegar a morir antes que sus padres a causa de estos males.

Especialistas de los Institutos Nacionales de Pediatría y Perinatología advierten que sí los menores están predispuestos a dichos males, la solución está en una alimentación sana que empieza desde la lactancia, evitar una vida sedentaria y que estén en constante movimiento.

Arturo Perea Martínez, coordinador de la Clínica de Obesidad y de la Clínica de los Adolescentes del INP de la Secretaría de Salud, asegura que hoy en día, con el problema epidémico de la obesidad que se vive en México, los pequeños pueden presentar cualquier enfermedad crónica.

Un ejemplo de ello son los 155 a 180 niños que son atendidos cada mes en este Instituto, la mayoría de ellos provenientes de diferentes estados del país, 20% de los cuales corresponden a nuevos casos.

“Esto es una muestra, a la que se le puede sumar los casos de otros hospitales del país, que atienden a niños con problemas de enfermedades crónicas”, subraya.

Tan sólo, dice, tres de cada 10 adolescentes que se reciben en los hospitales del País tienen sobrepeso y obesidad.

Al dar una radiografía sobre las enfermedades que aquejan a sus pacientes, cuyo rango de edades van desde uno y hasta los 18 años, Arturo Perea precisa que tres de cada 10 infantes que son atendidos en la Clínica de Obesidad, tienen síndrome metabólico, que predispone a padecer tempranamente diabetes tipo II o enfermedad cardiovascular.

La mitad de los niños que atendemos en este lugar, agrega el pediatra, tienen dislipidemias, que es elevación del colesterol total; elevación de los triglicéridos y descensos del colesterol de alta densidad. Se estima que 22% acumuló grasa en el hígado; 24% tiene cifras altas de presión arterial, “y todo eso en conjunto nos hace asentar que el niño, por condiciones de sobrepeso y obesidad, está desarrollando el perfil crónico degenerativo que antes solamente se observaba en los adultos”.

Desde el análisis científico, “probablemente sea la primera generación de individuos que tal vez mueran antes que sus padres, situación que preocupa y alarma”, explica Perea Martínez. En entrevista con El Universal, el experto asegura que el panorama de la niñez mexicana está marcado por las enfermedades crónicas.

Estima que de cuatro a seis adolescentes por cada 100 niños con obesidad, podrían ser portadores de diabetes o estar en un estado prediabético.

“Esto preocupa, porque antes de cada 100 casos por diabetes en niños y adolescentes, 99 eran diabéticos tipo I, asociados a problemas de auto-inmunidad y dependientes de insulina. Y solamente se diagnosticaban uno de cada 100 como diabético tipo II, explica.

Hoy esta situación se invirtió. Las cifras marcan que 40% de todos los casos de diabetes son tipo II.El pediatra considera que el estado nutricional de un niño garantiza en gran parte su óptimo desarrollo, pero al tener obesidad, es un riesgo para que logre esto. El responsable de la Clínica de Obesidad explica que hay líneas de investigación que arrojan que las enfermedades crónicas se gestan. Hay algunas publicaciones científicas que describen el proceso de aterogénesis fetal, es decir, el desarrollo de la enfermedad cardiovascular en el feto. “En ese estudio, realizado en Inglaterra, se describe que los hijos de mujeres embarazadas con colesterol elevado generaron cambios en las arterias de sus bebés”.

nino_obeso

FUENTE: http://www.vanguardia.com.mx/

Deja tu comentario