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FREDDIE MERCURY: LA PASIÓN Y MUERTE DE UNA LEYENDA DEL ROCK

El líder de la banda británica Queen nació el 5 de septiembre de 1946; su figura en la historia de la música tiene un valor extraordinario

Existen registros del desempeño de Mercury en los estudios de grabación y más allá de ser considerado como un genio incomprendido por su afán de pulir hasta el detalle más mínimo de un disco, sus compañeros del grupo, Brian May (guitarrista), Roger Taylor (baterista) y John Deacon (bajista) se contagiaban de su convicción por crear un buen trabajo. Mira este video de cómo se creó la canción ‘One Vision’ (del disco ‘A Kind of Magic’): «es muy perfeccionista y hace cosas a lo grande», dice uno de los testimonios que da parte de su devoción.

‘Mister Fahrenheit’ es otro nombre ideal para Freddie, un hombre que no tenía límites y mucho menos los transmitía al público que aplaudía su música. «Soy una estrella fugaz brincando a través del cielo, como un tigre desafiando las leyes de la gravedad, soy un coche de carreras pasando como Lady Godiva, voy a ir, a ir, a ir, no hay nada que me detenga», canta en ‘Don’t Stop Me Now’, un hit de 1978 que retrata a la perfección el espírtu del músico nacido para ser leyenda.

La pasión que Mercury tenía por la música le heredó amistades sólidas y lo mismo se le vio con estrellas que fueron sus contemporáneos como sucedió con David Bowie que con los nuevos talentos igual de prometedores, entre ellos, Michael Jackson.

Freddie Mercury murió el 24 de noviembre de 1991 a los 45 años de edad, un día después de anunciar que estaba infectado por el virus del Sida. Su portavoz informó a los medios de comunicación que el cantante había fallecido «como consecuencia de una bronconeumonía provocada por el sida». Tras su pérdida, el augurio de los críticos musicales londinenses no se hizo esperar: «Su exuberancia en el escenario y su carisma fueron decisivos en el éxito de Queen, que no podrá sobrevivir a la muerte de su líder».

*Terra